Murió el hombre «más sucio del mundo», a la edad de 94 años.
Amou Haji , que no se bañaba desde hacía más de medio siglo y era soltero, murió el pasado 23 de octubre en el pueblo de Dejgah, en la provincia sureña de Fars, según lo informado por la agencia de noticias IRNA.

El hombre más sucio del mundo había evitado ducharse por «miedo a enfermarse», afirmó la agencia citando a un funcionario local. Pero «por primera vez, hace unos meses, los aldeanos lo llevaron a un baño para lavarse».

En cuanto a su alimentación, el hombre más sucio del mundo había asegurado que prefería ingerir la carne descompuesta de animales que se encontraban en la calle y acompañarla con agua. Incluso, le gustaba fumar heces secas cuando no tenía tabaco para su pipa.

