Registran por primera vez un águila arpía en el Valle del Cauca: un hallazgo que destaca la conservación de los bosques del Pacífico

El ejemplar de Harpia harpyja fue observado, fotografiado y grabado en San Cipriano, Buenaventura, por integrantes de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca. El registro constituye un importante aporte al conocimiento de la biodiversidad del departamento.

Buenaventura, Valle del Cauca | 9 de septiembre de 2026. Una de las aves rapaces más grandes y poderosas del mundo fue registrada por primera vez de manera documentada en el departamento del Valle del Cauca. Se trata de un águila arpía (Harpia harpyja), observada en el sector de San Cipriano, en Buenaventura.

El extraordinario avistamiento fue realizado durante una jornada de observación de aves en la que participaron los fotógrafos profesionales Diego Fernando Mejía, Maribel Rivera, Crhistian Trejos, Leidi Johanna Hidalgo, Javier Roa y Alejandro Vera, integrantes de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca, liderada por la CVC.

El encuentro comenzó cuando Maribel Rivera alertó al grupo sobre la presencia de una enorme ave rapaz que sobrevolaba el área. Minutos después, Crhistian Trejos logró localizar nuevamente al ejemplar cuando se posó sobre un árbol.

Aunque inicialmente existían dudas sobre su identificación, el grupo consiguió obtener fotografías y videos que posteriormente fueron compartidos con especialistas y comunidades de observadores de aves. Tras comparar las características del ejemplar y realizar las respectivas consultas, se confirmó que se trataba de un águila arpía.

Un registro de gran importancia para la biodiversidad

El hallazgo adquiere especial relevancia debido a que, hasta ahora, no se contaba con un registro documentado de esta especie para el Valle del Cauca.

El biólogo Milton Reyes, experto en aves de la CVC, explicó que la literatura sobre la distribución del águila arpía en Colombia ha señalado históricamente su presencia principalmente en regiones como el Chocó, la Amazonía y algunos sectores de la Orinoquia.

En este caso, la documentación fue realizada dentro de la Reserva Forestal Protectora Nacional de los Ríos San Cipriano y Escalerete, convirtiéndose en un aporte significativo para ampliar el conocimiento sobre la distribución de esta especie en el país.

Más allá de la importancia científica del registro, la presencia del águila arpía también constituye un indicador del valor ecológico de los bosques de esta zona del Pacífico vallecaucano.

Una señal del buen estado de conservación del territorio

El águila arpía necesita grandes extensiones de bosque, árboles de gran porte y ecosistemas en buenas condiciones para desarrollar su ciclo de vida.

Por esta razón, el registro en San Cipriano representa una señal positiva sobre el estado de conservación de estos ecosistemas.

“Confirmar la presencia del Águila arpía en las selvas del Pacífico en el Valle del Cauca refleja el buen estado de conservación de este territorio”, señaló Crhistian Trejos, quien destacó que la especie requiere bosques maduros y extensos tanto para cazar como para reproducirse y mantenerse.

La especie es considerada un depredador tope, debido a su posición dentro de la cadena alimenticia. Su dieta puede incluir animales de considerable tamaño, entre ellos osos hormigueros, perezosos y venados.

Para los observadores que participaron en el descubrimiento, el momento estuvo cargado de emoción. Diego Fernando Mejía relató que, después de confirmar la identidad del ave, el grupo incluso hizo una pausa en la jornada para celebrar lo que consideraron un encuentro excepcional con la naturaleza.

La “reina de los bosques”

El águila arpía es una de las aves rapaces más grandes y poderosas del planeta. Puede alcanzar aproximadamente un metro de longitud y cerca de dos metros de envergadura, aunque existe una marcada diferencia de tamaño entre sexos, siendo las hembras considerablemente más grandes que los machos.

A pesar de sus dimensiones, posee una notable capacidad para desplazarse entre la vegetación de los bosques tropicales, donde encuentra las condiciones necesarias para alimentarse y reproducirse.

Su reproducción es lenta y permanece estrechamente ligada a territorios boscosos, factores que hacen que la conservación de su hábitat sea fundamental para garantizar su supervivencia.

La especie se encuentra catalogada como Vulnerable (VU) a nivel global, de acuerdo con literatura especializada reciente.

Llamado a observarla sin perturbarla

El inesperado registro también abre la puerta para fortalecer las actividades de investigación, monitoreo y observación de la biodiversidad en el Valle del Cauca.

Sin embargo, desde la CVC hicieron un llamado a quienes tengan interés en desplazarse hasta San Cipriano para intentar observar al ejemplar: la búsqueda debe realizarse bajo criterios de responsabilidad y respeto por el animal.

El biólogo Milton Reyes pidió evitar cualquier comportamiento que pueda alterar al ave o provocar que abandone el territorio.

La recomendación cobra especial importancia ante el interés que puede generar el primer registro documentado de esta especie en el departamento.

El descubrimiento del águila arpía en San Cipriano no solo representa un acontecimiento excepcional para los observadores de aves. También pone nuevamente en evidencia la extraordinaria riqueza natural del Pacífico vallecaucano y la importancia de conservar sus bosques, ecosistemas que continúan revelando especies de enorme valor ecológico y científico.

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