A la cárcel fue enviado soldado involucrado en el homicidio de dos menores en San Agustín, Huila

La Fiscalía General de la Nación logró medida de aseguramiento intramuros en contra del soldado profesional Carlos Humberto Mayorga Biojo, presuntamente responsable del doble homicidio agravado de dos menores de edad, en hechos ocurridos el 16 de noviembre, en un retén militar en San Agustín, Huila

Dichos delitos estuvieron agravados por el estado de indefensión de las dos víctimas. Al término de las audiencias preliminares, realizadas este miércoles, el soldado de 25 años de edad, dijo no aceptar los cargos encontrados por un fiscal URI de la unidad de Pitalito, Huila.

Ante los argumentos de la Fiscalía al uniformado se le impuso medida de aseguramiento en centro de reclusión militar por lo que se trasladado al Batallón de Infantería N° 27 Magdalena del Ejército Nacional al cual está adscrito. Allí deberá cumplir a la medida impuesta.

De acuerdo a las labores investigativas preliminares adelantadas por el CTI, que asumió los actos urgentes del caso, la muerte de los dos menores se presentó en momentos en que el personal del Batallón Magdalena realizaba actividades de registro y control en la vía de ingreso a la vereda El Palmar de San Agustín, donde ubicaron el puesto militar.

Las actividades del Ejército estarían siendo realizadas en apoyo a operativos de control a establecimientos públicos que adelantaba la Policía Nacional. Precisamente, fueron uniformados policiales quienes detuvieron al soldado Mayorga tras escuchar los disparos, poco después de llegar al sitio para la referida actividad.

Según se conoció, cuando las víctimas pasaron frente al retén, en una motocicleta, al parecer, omitieron la señal de pare por parte de los uniformados. Esto fue lo que, presuntamente, hizo que el soldado disparara su fusil de dotación contra las personas, quienes perdieron la vida en el acto.

Este domingo será en Mulaló el Festival Gastronómico del Pacífico.

Así continúa la reactivación económica del turismo, la gastronomía y la cultura, que impulsa la gobernadora Clara Luz Roldán.

Este domingo, 22 de noviembre, la ‘Ola Valle Invencible’ llega a Yumbo y a Mulaló con el Festival Gastronómico del Pacífico.

Se trata de la estrategia de reactivación económica del turismo, la gastronomía y la cultura, que impulsa la gobernadora del Valle, Clara Luz Roldán.

En Yumbo la cita es desde las 11:00 a.m., en el parque principal, y en Mulaló, a la 1:00 p.m., en la plaza principal.

Reactivando el sector gastronómico, cultural y turístico del Valle.

La ‘Ola Invencible’ traza una ruta de la reactivación económica del sector cultural, gastronómico y turístico en los municipios del departamento.

Esta se realiza a través de presentaciones artísticas, en una tarima móvil, en las zonas de restaurantes.

“En el Valle necesitamos apoyar el sector gastronómico, mostrar la riqueza cultural y potencializar el turismo. Por eso invitamos a los vallecaucanos a que conozcan y visiten las bellezas de nuestro departamento con las medidas de bioseguridad», dijo Leira Ramírez Godoy, secretaria de Cultura del Valle.

Según la funcionaria, «hemos estado en Cali, Buga, Jamundí, Calima-El Darién, Candelaria, Ginebra, Palmira, y Tuluá, con estas presentaciones, que han beneficiado a más de 8.500 personas».

Añadió que en el proceso «se ha apoyado a 96 grupos artísticos del departamento y se ha generado 149 empleos, con una inversión de alrededor de $43 millones”.

Para Jorge Loaiza, artista de la región, esta es una excelente oportunidad para seguir aportando entretenimiento a todos los ciudadanos.

«Agradezco a la gobernadora por esta reactivación cultural, ya que estamos logrando retomar nuestras actividades como bailarines que por la pandemia estuvimos sin trabajo mucho tiempo», expresó.

Gobernación y alcaldes de Yumbo, Cali, Palmira y Jamundí firmaron pacto para crear el tren de cercanías.

Este miércoles se registró en la ciudad de Cali un evento que representa un avance importante y, en cierta medida, una bocanada de esperanza para el futuro de la movilidad férrea en el departamento del Valle del Cauca.

La gobernadora Clara Luz Roldán y los alcaldes de Cali, Palmira, Yumbo y Jamundí  firmaron un convenio interadministrativo que permitirá crear la gobernanza transitoria del Tren de Cercanías.

El Tren de Cercanías es un proyecto de movilidad urbana para la Ciudad Región que, articulado al Corredor Verde de Cali, propone soluciones en el transporte de pasajeros y el mejoramiento en la calidad de vida, además de generar nuevo espacio público en los municipios ya referenciados.

Este proyecto está compuesto por un sistema de transporte masivo sobre la antigua vía férrea con 65 km, una ciclorruta de 23 km articulada al sistema de transporte férreo y también equipamientos y espacio público de calidad por cerca de 1.2 millones de metros cuadrados.

El Valle del Cauca ya tuvo tren en el pasado. Vale la pena hacer historia con lo que fue en su momento el Ferrocarril del Pacífico. Como una manera de responder a las necesidades en ese entonces de los empresarios del Valle del Cauca, la obra fue aprobada por el Gobierno nacional en 1872 e inició su construcción en 1878.

El proyecto se vio suspendido y casi abandonado por las distintas confrontaciones civiles sufridas en el país, siendo la más grave la guerra de los mil días. Solo en 1905 el tren se puso en funcionamiento y llegó a Dagua, en 1914 llegó a Yumbo y en 1915 a Cali. En 1918 avanzó a Palmira y en 1922 a Buga, con prolongaciones de Cali a Guachinte y Buenos Aires (Cauca).

Señalan los historiadores que la “extensión del Ferrocarril del Pacífico al norte del departamento contribuyó en gran medida al fortalecimiento del comercio exterior por Buenaventura. Representó un símbolo de progreso, así como un elemento que causaría un crecimiento demográfico, sobre todo de los municipios productores de café en el norte del Valle”.

Pero luego, en la segunda mitad del siglo XX, todos los sistemas ferroviarios en Colombia empezaron a languidecer.

Historiadores y expertos han culpado de la desaparición del ferrocarril a la burocracia y también a la presión de los transportadores por carretera para que desapareciera una competencia con mejores precios y seguridad. Este último argumento tiene todo el sentido, toda vez que, a partir de la década del 60, en Colombia se extendió el pavimento y se autorizó la importación de tractomulas. Simultáneamente, la inversión ferroviaria y el mantenimiento de vías de esta clase y equipos disminuyeron.

Esta agonía de los ferrocarriles tuvo su estocada final con la decisión del Gobierno nacional de liquidar los Ferrocarriles Nacionales.

Ahora el Valle del Cauca quiere recuperar, en otro tiempo y con otras connotaciones, el tren. A este proyecto, el Gobierno Nacional, a través del Fondo Nacional de Desarrollo del Ministerio de Hacienda, anunció la cofinanciación de los estudios de factibilidad con una inversión de $20 mil millones. Esos recursos se suman a los 2 mil millones de pesos que aportará la Gobernación del Valle, 2 mil millones de la Alcaldía de Cali, mil millones de la Alcaldía de Jamundí y los 10 mil millones restantes que aportará el Fondo de Prosperidad del Gobierno Británico.

En este arranque, el proyecto contará con la secretaría técnica de ProPacífico, entidad de carácter privado creada en el Valle para la promoción y el desarrollo de la región. ProPacífico apoyará a los entes territoriales en la coordinación de acciones para el desarrollo de la gerencia transitoria del proyecto férreo, mientras se crea un ente gestor del tren y la Autoridad Regional de Transporte, ART.

Parece que todos los actores involucrados están poniendo lo que les corresponde, con compromiso y seriedad, para que este proyecto sea una realidad. Ojalá se pueda materializar en beneficio de los vallecaucanos. Sin duda, Colombia necesita más proyectos de transporte sostenible y de alta capacidad.